Esta innovadora versión de la clásica comedia de Molière pone a Antonia, la criada, en el centro de la acción. Ella no solo participa en la historia, sino que la conduce como titiritera. Con títeres de gran formato, Antonia da vida a los personajes, desentraña las situaciones y las resuelve con astucia e ingenio.
El enfermo imaginario narra la historia de Argán, un hipocondríaco obsesionado con su salud, rodeado de médicos y remedios inútiles. Al querer casar a su hija con un médico por interés personal, desata cómicos enredos que lo llevan a
replantearse lo que realmente importa en la vida.
Humor, sátira, drama y ternura cobran vida a través de personajes caricaturescos mostrando pasiones y debilidades presentes en todos nosotros.
Actividad enmarcada en el ciclo Plazas con Alma